Como orgulloso peruano, no puedo evitar sentir una profunda emoción y orgullo al recordar la increíble historia de Gladys Tejeda. A pesar de enfrentar adversidades y una suspensión, ella regresó a las pistas con una victoria impresionante, rompiendo el récord sudamericano en el Mundial de Media Maratón de Cardiff en 2016. Su historia es un verdadero ejemplo de resiliencia, determinación y del inquebrantable espíritu de una campeona.

Un Duro Retroceso

En 2015, Tejeda estaba en la cima de su carrera tras haber ganado la medalla de oro en el maratón de los Juegos Panamericanos de Toronto. Sin embargo, su triunfo se vio opacado cuando dio positivo en una prueba de dopaje por una sustancia prohibida, el furosemide, lo que resultó en la pérdida de su medalla y una suspensión de seis meses. Fue un golpe devastador, no solo para Gladys sino para todos los peruanos que celebramos su logro.

El Gran Regreso

A pesar de este duro obstáculo, Tejeda no se dio por vencida. Volvió a los entrenamientos con más energía y firmeza, decidida a demostrar su valía nuevamente. Gracias a su dedicación y arduo trabajo, logró competir en el Mundial de Media Maratón de Cardiff, donde estableció un nuevo récord sudamericano con un tiempo de 1:10:14. Luego, en 2017, ella rompió el récord femenino de la carrera en el Maratón de la Ciudad de México Telcel, una carrera de carretera con la Etiqueta de Bronce de la IAAF. Tejeda registró un tiempo de 2:36:15, superando en más de dos minutos el récord anterior de la carrera. Esta hazaña no solo resaltó su talento sino también su increíble fortaleza mental.

Un Impacto Nacional

El logro de Gladys no fue solo una victoria personal; representó el espíritu de resiliencia y la determinación de los deportistas peruanos. Su ejemplo inspiró a muchos jóvenes corredores en el Perú, mostrándoles que los reveses pueden superarse con esfuerzo y perseverancia. Además, se ha convertido en un símbolo de esperanza y tenacidad, recordándonos que nunca es tarde para alcanzar la grandeza, tal como lo hicieron muchos deportistas peruanos.

Mientras miramos hacia el futuro, esperamos que Gladys continúe inspirando y liderando con su ejemplo. Su historia es un recordatorio de que con pasión y perseverancia, todo es posible. Como orgulloso peruano, me llena de emoción pensar en lo que el futuro depara a nuestros atletas y confío en que seguirán llevándonos a nuevas alturas en el escenario mundial.

By Gael

Oriundo de Arequipa, Perú, mi misión es brindar las últimas novedades, joyas ocultas e historias fascinantes del corazón de Latinoamérica.